
San Fulgencio queda a pocos kilómetros de Guardamar, tierra adentro, y reúne dos realidades que casi no se parecen. Por un lado el casco tradicional, un pueblo de vega con calles llanas, casa de labor y vivienda de dos alturas alrededor de la iglesia. Por otro, la enorme urbanización que se extiende hacia el sur y que durante décadas ha concentrado una de las mayores comunidades de residentes europeos de toda la comarca.
En el casco predomina la casa entre medianeras con patio y cámara, muchas veces con una parte trasera dedicada antes a almacén o a corral. En la urbanización manda el bungaló de planta baja o el dúplex con solárium, en manzanas repetidas con jardín pequeño, trastero y aparcamiento junto a la puerta. Son viviendas de superficie moderada donde el contenido se acumula sobre todo en los anexos y en la terraza.
Tipos de vivienda que vaciamos en San Fulgencio
La casa del casco pide el trabajo clásico de vivienda antigua: escalera de un tramo con peldaño alto, cámara bajo teja cargada de décadas y patio trasero que suele guardar tanto volumen como el interior. El mueble macizo se despieza en la planta alta y baja a mano. En la urbanización, en cambio, casi todo está en planta baja y sale entero por la puerta, salvo lo que ocupa el solárium de los dúplex.
El acceso rodado es una ventaja en las dos partes del municipio. Las calles del casco son llanas y permiten arrimar el vehículo al portal, y los viales de la urbanización son largos, rectos y con aparcamiento holgado, así que el camión estaciona a pocos metros de la puerta. Menos acarreo significa menos horas por el mismo volumen, y eso se refleja directamente en la línea de jornadas del desglose que entregamos.
Casco de San Fulgencio
Casa de pueblo entre medianeras, con patio, cámara y almacén trasero.
Urbanización de la zona sur
Manzanas de bungalós con jardín corto, trastero y aparcamiento junto a la puerta.
Dúplex con solárium
Dos alturas, escalera exterior de obra y terraza superior con toldo y lavadero.
Viales de acceso a la urbanización
Calles largas y rectas, con espacio suficiente para estacionar el camión.
Retirada de muebles, sombrillas y hamacas
De una casa del casco salen mobiliario macizo, colchones antiguos, ajuar guardado en arcones, vajilla, libros y todo lo que la cámara acumuló durante generaciones, además del contenido del patio y del almacén trasero, donde suelen aparecer aperos, sacos y muebles retirados. De un bungaló de la urbanización sale un lote más homogéneo: dormitorios, salón, cocina equipada, armarios llenos de ropa y el trastero con sus maletas, su bicicleta y su material de jardín.
El reparto de destinos funciona igual en los dos casos. Lo que conserva uso se rescata primero, porque en esta zona el mueble de segunda mano y el electrodoméstico en marcha tienen salida rápida hacia entidades de reutilización y venta. Después se separan metal, madera, textil y aparatos eléctricos, cada uno hacia su planta de tratamiento, y los equipos de clima, la pintura y los envases de producto van a gestor autorizado con su justificante.
Encargos de temporada, herencia o venta
En la urbanización el motivo más repetido es el regreso al país de origen o el traslado a una vivienda con asistencia, decisiones que suelen tomarse con una fecha de vuelo por delante. Le siguen las ventas de viviendas que llevan tiempo cerradas y las herencias gestionadas por hijos que residen en el Reino Unido, en Bélgica o en Alemania y necesitan cerrarlo todo a distancia, con un documento claro y un interlocutor único.
En el casco los encargos vienen de familias del propio pueblo: la casa de los padres que se pone en venta, el almacén trasero que se recupera para otro uso, la vivienda que se reforma para alquilar. Ahí lo que más se valora es que la cifra esté cerrada antes de abrir la cámara, porque nadie sabe con exactitud cuánto guarda hasta que se sube.
Proceso de retirada con el rellano protegido
En el casco se comienza siempre por la cámara, que es la incógnita del día, y se sigue bajando planta por planta hasta terminar en el patio y el almacén. En la urbanización el orden se invierte: primero el trastero y el jardín, para liberar espacio de clasificación, y después la vivienda de un tirón, aprovechando que todo está a nivel de calle y la puerta queda a pocos pasos del camión.
En ambos escenarios la jornada se cierra igual: barrido de todas las estancias y de los anexos, revisión final de armarios y cajones por si queda documentación, reportaje fotográfico y entrega de llaves. Una casa del casco con cámara y patio suele necesitar dos jornadas, y un bungaló completo, una sola, salvo que el trastero esté lleno hasta el techo.
Medición en %M%
Tomamos metros y plantas, calculamos el volumen en metros cúbicos, miramos qué contenido guarda cada estancia y comprobamos el acceso: ascensor o escalera, ancho de portal y punto donde el camión puede esperar mientras se carga.
Documento con importe y calendario
Recibes el desglose partida por partida y, en la misma hoja, el día de entrada, las jornadas que ocupa el trabajo y la fecha en que se devuelven las llaves con la vivienda barrida.
Jornadas de vaciado en %M%
Llegamos con el equipo dimensionado sobre esa medición, protegemos rellano, peldaños y barandilla, y bajamos separando desde el primer viaje lo aprovechable, el metal, la madera y los aparatos eléctricos.
Entrega dentro de la fecha
La vivienda queda barrida, con reportaje fotográfico del antes y el después, y las llaves vuelven a quien las entregó dentro del plazo firmado.
Precio según planta, ascensor y temporada
Trabajar en San Fulgencio con frecuencia significa entenderse con quien no vive aquí y decidir sobre fotografías, correos y llamadas a otra hora del día. Eso obliga a ser especialmente exacto en la valoración: si la cifra se firma antes, quien está lejos puede aceptar sin dudar, y si aparece algo no previsto, se envían imágenes el mismo día y se espera su respuesta antes de mover nada.
Estés en el casco o en la urbanización, mándanos el recorrido con el trastero, el patio o la cámara abiertos y recibirás el importe con su fecha. Puedes ver todas las zonas y municipios que cubrimos o revisar en servicios qué entra exactamente en el encargo.
Preguntas frecuentes en San Fulgencio
¿Qué se hace con los muebles y los electrodomésticos que están bien?
Se les busca una segunda vida antes que ninguna otra salida. El mobiliario en buen estado, los electrodomésticos que arrancan, la herramienta y las bicicletas se apartan para reventa o para entidades de reutilización, y la ropa en buen uso va a reutilización textil.
El metal, la madera y los aparatos eléctricos se clasifican ya en la vivienda y viajan a gestor autorizado, de donde volvemos con el justificante de cada fracción. Ese valor recuperado se refleja en la cuenta que te entregamos, así que cuanto más contenido con salida hay dentro, mejor cifra sale.
Si quieres quedarte con algo concreto, lo apartamos y te lo dejamos donde nos digas.
¿Qué documentación entregáis al terminar?
Tres cosas. El documento firmado del principio, que sirve como referencia de lo acordado en importe y en fechas. Los justificantes de entrega a gestor autorizado de las fracciones que lo requieren, disponibles a petición.
Y el reportaje fotográfico del antes y el después, útil para una agencia inmobiliaria, para una comunidad de propietarios o para acreditar ante los herederos cómo quedó la vivienda. Las llaves vuelven en mano a quien las entregó, salvo que nos pidas dejarlas en la agencia o con la persona que administra la finca.
Con eso el expediente queda cerrado y la vivienda lista para su siguiente paso.
¿Tu vivienda está en San Fulgencio? Te firmamos importe y fecha por adelantado
690 220 944