
El casco urbano de Guardamar ocupa el llano que hay entre el cerro del castillo y el río, y se reconoce enseguida por su trazado: manzanas rectangulares y calles que se cruzan en ángulo recto, resultado de la reconstrucción que siguió al terremoto de 1829. Alrededor de la plaza de la Constitución se concentran el ayuntamiento, el mercado y los comercios de siempre, y a partir de ahí la trama se abre en calles anchas donde todavía manda la vivienda de familia guardamarenca.
La casa tipo de esta parte del pueblo tiene planta baja y una altura, a veces dos, con fachada estrecha y mucho fondo. Dentro hay pasillo largo, patio trasero con lavadero, escalera propia de un solo tramo y una cámara bajo la teja que durante décadas hizo de almacén de todo. Muchas conservan mobiliario macizo de los años sesenta y setenta, y algunas llevan una o dos décadas cerradas porque quien las heredó vive en Alicante, en Elche o fuera de España.
Tipos de vivienda que vaciamos en El Casco de Guardamar
Aquí conviven dos alturas muy distintas. Por un lado la casa unifamiliar entre medianeras, sin ascensor y con escalera de peldaño alto y baranda de forja, que obliga a despiezar el armario y el somier en el piso de arriba antes de bajarlos. Por otro, los edificios de la avenida y de las calles principales, levantados más tarde, con cabina de ascensor pequeña pero suficiente y trastero repartido en el sótano.
El acceso rodado es la buena noticia de esta parte del pueblo. La cuadrícula deja calles de anchura generosa, casi todas con posibilidad de reservar unos metros delante del portal, y eso recorta el acarreo hasta casi cero. En las callejas del entorno del castillo el vehículo se queda en la calle inmediata y se trabaja con carro, un detalle que se anota en la medición porque suma minutos a cada viaje y aparece luego en la línea de jornadas del desglose.
Plaza de la Constitución
Manzanas céntricas con bajo comercial, vivienda encima y portal directo a la calle.
Entorno del castillo
Calles en pendiente suave bajo el cerro, con casa baja y patio profundo.
Avenida del País Valencià
Eje ancho con edificios de cuatro y cinco alturas, ascensor y garaje bajo rasante.
Trama en damero del ensanche
Calles rectas de dos carriles donde el camión aparca a pocos metros del portal.
Retirada de muebles, sombrillas y hamacas
De una casa de esta trama sale más volumen del que anuncia su fachada. El armario de tres cuerpos, la cómoda, las camas de matrimonio con cabecero de madera, la mesa de comedor con sus seis sillas y la cocina de obra con sus puertas de formica llenan buena parte del camión. A eso se suman el ajuar guardado en baúles, la vajilla completa de dos generaciones, los libros y las cajas de fotografías que hay que separar y devolver a la familia.
Cada cosa lleva su destino escrito desde antes de bajarla. El mueble sólido que sigue firme sale hacia el circuito de segunda mano o hacia asociaciones que lo restauran; la ropa útil viaja a reutilización textil; el hierro de las camas, la chatarra del patio y el aluminio de las persianas van al gestor de metales, y la madera y los electrodomésticos siguen su circuito propio. De la pintura o el disolvente que aparecen en el lavadero se ocupa un gestor autorizado, que devuelve el justificante correspondiente.
Encargos de temporada, herencia o venta
La mayoría de los encargos de esta zona llegan de familias que acaban de heredar la casa de los padres o de los abuelos. Se firma la aceptación, se decide vender y aparece el mismo problema: cincuenta años de vida acumulados en tres plantas y un patio, con hermanos repartidos por varias provincias que necesitan ponerse de acuerdo sobre un papel. Ahí el importe cerrado sirve para algo más que para contratar: sirve para que todos vean la misma cifra.
El segundo grupo son las agencias del pueblo y los compradores que ya tienen fecha de notaría. Una casa céntrica se vende mucho mejor despejada, porque el comprador ve el fondo real de la parcela y el estado de los suelos. Y el tercero, más pequeño pero constante, lo forman los propietarios que reforman para alquilar y necesitan la vivienda limpia antes de que entre el albañil.
Proceso de retirada con el rellano protegido
La jornada arranca temprano, antes de que la plaza se llene. Primero se coloca el camión en el hueco reservado y se protegen el zaguán, los peldaños y la barandilla con manta y cartón. Después sube el equipo a la cámara, que es donde más tiempo se pierde si se deja para el final, y se baja su contenido en tandas cortas mientras dos personas clasifican en la acera lo que va a cada montón.
Cuando la cámara queda despejada se sigue por la planta alta, luego por la baja y al final por el patio y el lavadero, que suelen guardar bicicletas, sacos y restos de obra vieja. Una casa de dos alturas con cámara se resuelve casi siempre en dos jornadas seguidas; si hay tres plantas o el volumen crece por el patio, la medición lo dice antes y el documento recoge la tercera. Al cerrar se barre estancia por estancia y se hacen las fotografías de entrega.
Medición en %M%
Tomamos metros y plantas, calculamos el volumen en metros cúbicos, miramos qué contenido guarda cada estancia y comprobamos el acceso: ascensor o escalera, ancho de portal y punto donde el camión puede esperar mientras se carga.
Documento con importe y calendario
Recibes el desglose partida por partida y, en la misma hoja, el día de entrada, las jornadas que ocupa el trabajo y la fecha en que se devuelven las llaves con la vivienda barrida.
Jornadas de vaciado en %M%
Llegamos con el equipo dimensionado sobre esa medición, protegemos rellano, peldaños y barandilla, y bajamos separando desde el primer viaje lo aprovechable, el metal, la madera y los aparatos eléctricos.
Entrega dentro de la fecha
La vivienda queda barrida, con reportaje fotográfico del antes y el después, y las llaves vuelven a quien las entregó dentro del plazo firmado.
Precio según planta, ascensor y temporada
Conocer esta parte del pueblo ahorra dinero a quien vive lejos. Sabemos qué calles admiten camión grande y cuáles piden furgoneta con lanzadera, en qué tramos hay carga vecinal por la mañana y cómo se comporta una escalera de peldaño alto cuando baja un armario entero. Esos detalles no son anécdotas: son las horas que después aparecen sumadas o restadas en el presupuesto.
Si la casa de tu familia está entre la plaza y el castillo, mándanos un vídeo del recorrido con la cámara y el patio incluidos y tendrás el importe y la fecha por escrito el mismo día. Puedes repasar antes qué abarca el encargo completo o resolver dudas concretas en las preguntas frecuentes.
Preguntas frecuentes en El Casco de Guardamar
¿Cuánto se tarda en vaciar un piso?
En Guardamar del Segura la mayoría de los pisos se resuelve en una sola jornada, de la mañana a media tarde: un apartamento de dos o tres habitaciones en un bloque de la Playa, con ascensor y trastero en el sótano, entra en ese tramo con holgura. Sin ascensor, o con mucho volumen acumulado, suelen ser dos jornadas seguidas.
Una casa del Casco con patio, cámara bajo cubierta y años cerrada, o un chalé de El Moncayo con garaje y cobertizo, puede pedir tres.
Lo importante es que ese número no se estima al azar: sale de la medición previa y se firma en el mismo documento que el importe, con el día de entrada y la fecha en que devolvemos las llaves.
Si tienes una firma de compraventa o un cambio de inquilino marcado en el calendario, dilo al escribir y el trabajo se organiza hacia atrás desde esa fecha.
¿Cuánto cuesta vaciar una casa antigua?
Una casa antigua cuesta según tres cosas que sabemos medir: cuántas plantas hay que subir y bajar, cuántos metros cúbicos guarda de verdad y qué parte de lo que sale pide tratamiento aparte.
En una vivienda del Casco de Guardamar la escalera propia y la cámara bajo cubierta suman jornadas, porque el mueble macizo se despieza arriba y baja a mano en tandas cortas. También suele aparecer contenido acumulado durante décadas en el patio y en el cuarto trastero, que llena camión más deprisa de lo que aparenta.
A cambio, la calle recta del Casco permite acercar el vehículo al portal y ahorra acarreo. Con esos datos ponemos un importe en firme antes de entrar, con las jornadas, los viajes y el tratamiento separados, para que se vea de dónde sale cada euro.
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690 220 944